Acereda: «Nunca he pretendido ser el nuevo Luis Miguel o Julio Iglesias»

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Hablamos con Acereda, cantante y compositor madrileño que incorpora la elegancia clásica de la canción romántica hispana de los 70 y 80 al lenguaje sonoro contemporáneo

Foto: Zartist Music

El universo de «Te Juro Amor» nació a partir de una conversación sobre identidad artística y sobre la necesidad de crear música que pudiera sentirse atemporal. Desde la idea original, el cantante y compositor Acereda compuso y produjo más de veinte canciones desde casa, únicamente con un iPad y GarageBand, buscando una forma distinta de escribir, producir y conectar con su propia sensibilidad.

Con esa base, el proyecto tomó forma definitiva en una intensa sesión de diez días junto a los productores Alex Palomo y Milo García, trabajando desde la mañana hasta la madrugada. Aunque el resultado final presenta una producción sofisticada, gran parte de su esencia proviene de un proceso artesanal, emocional y profundamente honesto. Desde Cool Coruña, hemos tenido la oportunidad de hablar con él sobre la recuperación de la personalidad romántica de la música de los 70 y 80 y la complejidad para trasladarla al universo contemporáneo sonoro, construido a partir de la inmediatez y lo efímero.

P: ¿Quién es Acereda? ¿Cómo te definirías como músico?

R: Pues siempre que me hacen la pregunta, me quedo un poco igual (risas). Es una pregunta difícil, porque valorarse a uno mismo es más complicado. Diría que Acereda es un chico completamente normal, apasionado de la música desde pequeñito, con gustos musicales de todo tipo. En este último proyecto he intentado plasmar mis más altos respetos por lo que es la creación musical y el sentido profesional, además de acercarme un poco más a ese sonido clásico y atemporal que ha calado más en nuestro país desde los años 70, pero también toda la música de habla hispana, con referencias icónicas como Luis Miguel, Rocío Dúrcal, Julio Iglesias o Camilo Sesto. El objetivo es aportar el ADN clásico en esta era contemporánea de la música inmediata e imbuida por el auge de las nuevas tecnologías, se trata de retomar lo humano.

P: “Te Juro Amor” es un álbum que recupera la sensibilidad clásica de la canción romántica, perdida en las últimas tendencias en beneficio de las propuestas inmediatas y superficiales. ¿Qué es lo que te motivó a recuperar esta esencia romántica de la canción? ¿Cómo lo traduces al lenguaje sonoro contemporáneo?

R: La idea de adentrarnos en este universo viene de hace mucho tiempo. Me estuve planteando cómo podía darle un giro de tuerca a este proyecto musical, y he pasado por todas las etapas de desarrollo de mí mismo, desde la adolescencia hasta asentarme en lo que es la vida adulta, y ahí es donde surge la pregunta de a dónde quiero ir y dónde me veo en el futuro. Una de las cosas que más he estado pensando es que el proyecto que estoy emprendiendo puede funcionar o no, pero es algo que me va a acompañar durante toda mi vida, por lo que considero importante decidir qué quiero dejar de mí en esta etapa. Entonces, ahí es donde aparece esta idea de pretender hacer música más atemporal y que recupere estos tintes clásicos más elegantes. Este paradigma lo vimos reflejado en el universo clásico de los años 70 y 80, con orquestas, melodía y mucho drama, era la estética en la que nos veíamos proyectando esto.

Por otro lado, es complicado recuperar este tinte clásico en la época contemporánea, sobre todo a nivel de cómo transmitir el mensaje. Tanto el lenguaje musical como la forma de comunicarnos ha cambiado muchísimo, ha cambiado tanto que la adaptación moderna me ha supuesto un reto. A mí me hubiese encantado hacer un disco entero más bohemio y poético, pero luego sería complicado que la gente joven escuchase el disco. Aunque es un disco que puede escuchar cualquier persona por esa atemporalidad inherente, sí que ha sido complicado adaptar el mensaje al público mayoritario que consume mi música. Traté de sacar mi lado más personal como compositor para hacer la música que siempre he querido hacer, desde esta mirada orientada hacia lo atemporal y a partir de la conjugación del elemento clásico con lo contemporáneo. Me siento muy realizado con este álbum, y pienso que he tratado de hacerlo lo mejor posible.

P: Entre las influencias imperantes en el disco podríamos destacar la música hispanoamericana de los 70 y 80, con grandes referentes como Julio Iglesias o Luis Miguel. ¿Con qué actitud se afronta el propósito de modernizar un género que hicieron grandes cantantes de esa talla? ¿Se afronta con respeto? ¿Con temor por no estar a la altura?

R: Hombre, desde luego que con muchísima humildad. Como dices tú, son figuras tan mitificadas y que han envejecido tan bien, tanto su proyecto como sus personalidades, que intentar acercarse un ápice a la leyenda que han sido en la cultura musical se debe afrontar desde el respeto y la humildad, pero también con emoción. Cuando comenzamos este proyecto, veíamos que no había artistas de mi generación que retomasen esta línea de orquesta, clásica y profundamente emocional. Entonces, ahí estaba el reto de acercarnos y rescatarlo, con muchísimo respeto y con ambición, y dándole una vuelta de tuerca sin querer compararnos. Nunca he pretendido ser el nuevo Luis Miguel o Julio Iglesias, hemos querido mantener una cierta distancia con la leyenda de estos artistas, para poder rescatar su influencia y llevarla a nuestro terreno. Acereda es un proyecto que busca aportar algo nuevo a esta industria musical que, bajo nuestro prisma, necesita nueva música. Como oyente, me he cansado de escuchar lo mismo estos últimos años, y traer algo nuevo es un reto que afronto con mucha emoción.

P: Hablabas de la dificultad de traducir al lenguaje contemporáneo las reminiscencias musicales de los años 70 y 80. ¿Qué opinión te merece el músico tenga que estar pendiente de funciones ajenas a la creación musical, como las redes sociales o la propia estrategia de marketing de tu producto?

R: Te voy a dar un par de opiniones, tanto mi visión profesional como mi visión personal como Javi Acereda, que dista un poco de la primera (risas). Como Acereda, te digo que es una evolución lógica. Las redes sociales están al alcance de cualquier persona, y pienso que, al haber más afluencia de público en redes, el artista debe adaptarse al entorno en el que se desenvuelve, la música no deja de ser un producto. Entonces, hay que vender el producto a través del mismo lenguaje que el público utiliza. En la vida real, uno no descubre las canciones porque de repente le aparezcan en la calle, la gente descubre la música gracias a las redes sociales, así que considero que es un paso natural y orgánico ante la consolidación de las nuevas tecnologías. Además, este contexto tecnológico impulsa la emersión de nuevos artistas y ofrece más oportunidades para personas que quieran probarse en otras disciplinas artísticas. No obstante, como Javi Acereda, es muy complicado, porque la exposición que ofrecen las redes sociales también provoca una eclosión de artistas emergentes, un concepto que se ha empezado a estilar recientemente, y se hace complejo, porque deja de ser una propuesta musical única y se aproxima a algo parecido a una competición por ver quien saca música antes. Es un poco extraño, porque genera una presión difícil de afrontar; todo es demasiado efímero, estamos a un scroll de olvidarnos de lo que acabamos de ver, y eso puede generar muchísima frustración para los artistas. Todos hemos tenido el mismo drama, pero las redes sociales son una herramienta a la que le debemos gran parte de la carrera que tenemos, porque es el medio por el que la gente nos puede llegar a conocer. Entonces, hay que utilizarlas con responsabilidad y dar un buen ejemplo.

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