La programación incluye dos propuestas para la infancia y adolescencia centradas en el clima, el arte y los biomateriales

El Centro de Arte de la Fundación María José Jove (FMJJ) presenta su programación de campamentos de verano con dos propuestas diferenciadas para público infantil y adolescente. Las dos se celebrarán en las instalaciones del centro, en horario de mañana, y abren su inscripción este viernes.
A lomos de una nube está dirigido a menores de entre 6 y 12 años y se desarrolla del 29 de junio al 24 de julio. El programa, diseñado con el colectivo La Querencia y el departamento de Educación y Mediación del centro, toma el clima como punto de partida para la investigación y la práctica artística. Se puede inscribir por semanas o por el mes completo.
El campamento se divide en cuatro semanas temáticas. La primera (29 de junio-4 de julio) gira en torno al cuerpo: cómo el sol, la alimentación o la ropa inciden en el equilibrio físico. La segunda (6-10 de julio) se centra en la observación de fenómenos atmosféricos -nubes, vientos- combinando perspectivas científicas con saberes tradicionales. La tercera semana (13-17 de julio) aborda las transformaciones del clima mediante simulaciones y creación audiovisual, con la mirada puesta en el consumo energético y las emisiones. El mes cierra del 20 al 24 de julio con el diseño y construcción colectiva de un refugio climático, a partir de todo lo aprendido.
Para adolescentes de entre 13 y 16 años, el Centro de Arte FMJJ propone Construir un cuerpo colectivo, un laboratorio de experimentación artística que toma el paisaje atlántico de A Coruña como escenario. Se celebrará del 29 de junio al 3 de julio y lo impartirán la artista textil y química Reyes Pe, el equipo de diseño e investigación Sirope Lab y la mediadora cultural Teresa Mata.
Durante la semana, los participantes trabajarán con biomateriales, tintes naturales y técnicas fotográficas artesanales como la antotipia, combinando salidas al territorio con trabajo manual. Los paseos servirán para recoger materiales y observar texturas y elementos vegetales del entorno, conectando la práctica artística con la sostenibilidad y la memoria del lugar. El campamento concluirá con la creación de una pieza colectiva, blanda y habitable, que recogerá el proceso de toda la semana.