Lemot: «Somos de la vieja escuela a la hora de componer y grabar, todo lo que suena en nuestras canciones es orgánico»

6 minutos de lectura

Hablamos con Lemot, grupo coruñés que fundamenta la esencia de su música en la honestidad emocional y la construcción orgánica del sonido

Foto: Lemot

La composición de la idiosincrasia sonora requiere de un ejercicio de introspección pormenorizado, para ahondar en la anatomía de la verdad que se pretende liberar a la sensibilidad de la sociedad. Cultivar un estilo orgánico y auténtico concita la empatía en el oyente, que entabla un diálogo inconsciente con su fuero interno y con las inquietudes desnudas en las canciones del músico. Desde Cool Coruña, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Lemot, banda coruñesa que funda los pilares de su esencia en la honestidad y la construcción orgánica del sonido.

P: ¿Qué es Lemot? ¿Cómo os definiríais como proyecto musical?

R: (Pablo) – Estas preguntas son las más difíciles de responder. Lemot es una banda de música, en general, que nace al lado de Atlántico, en A Coruña, y es una banda de música lenta, hecha con cariño, a la antigua usanza. Nos encerramos mucho en el local, trabajamos las letras, la identidad y que tengan mucha verdad las canciones. Lemot es una banda de directo, de gente a la que nos gusta mucho la música, que amamos lo que hacemos, y escribimos canciones para que alguien se sienta identificado con ellas, tenemos mucho respeto por las canciones.

(Alex) – Totalmente de acuerdo con Pablo. Somos una banda que, sobre todo, se basa en que somos amigos haciendo música y peleando por nuestro sueño que son las canciones, tocar en directo y exprimir esta faceta musical que tenemos.

P: Golondrinas, el último single que habéis publicado, es un avance muy ilustrativo de lo que será vuestro próximo disco, canciones guitarreras cargadas de sensibilidad lírica que caracterizan el pop rock que cultiváis. ¿Qué es más importante para destacar en la escena mainstream o pop, seguir las reglas implantadas que impone la industria o ser fiel a lo que uno quiere y necesita contar?

R: (Pablo) -Obviamente, los requerimientos de la industria musical responden a la demanda del público, y en parte tienes que adaptarte a ello, pero para nosotros priman las canciones hechas de corazón y las cosas hechas de verdad, porque es la forma en la que sabemos hacerlo. Nosotros no somos capaces de meternos en un estudio y hacer, de repente, dos canciones en un día. Hemos trabajado con gente que lo hace y que lo hace muy bien, pero nosotros no sabemos hacerlo. Nos gusta hacer las canciones a fuego lento, hay veces que salen tres en una semana y otras en las que sale una en cinco meses. Entonces, sí tratas de adaptarte a lo que la gente demanda, pero nunca pasando por encima de las canciones ni de lo que queremos transmitir y contar.

P: ¿Echáis de menos más presencia de instrumentación real y orgánica en la escena actual, más realidad y menos artificial?

R: (Pablo) – Es un poco hipócrita, porque al final es la época que nos toca vivir y lo utilizamos, pero sí que echo de menos comprar un disco y escucharme el disco entero dos o tres veces, y digo que hablo desde la hipocresía porque ni yo a veces lo hago. El hecho de que un artista que te gusta saque un disco y escuches tres o cuatro canciones me cuesta, y también me cuesta tener que promocionar tu propia música en redes sociales, pero al final es remar contracorriente. Estamos en la época del consumismo inmediato, en la que la música forma parte más del entretenimiento que del arte y, en la medida de lo posible, tienes que sumarte a ello. Nosotros somos muy de la vieja escuela a la hora de componer y a la hora de grabar el sonido, prácticamente todo lo que suena en nuestras canciones es orgánico, eso lo mantenemos. ¿Qué pasa? Luego está la faceta del consumo rápido, estamos en 2026, y te tienes que adaptar un poquito. No es ni mejor ni peor, simplemente es algo que está ahí.

(Alex) – Hay partes en cualquier trabajo que te gustan más y otras que te gustan menos, y lo que no nos gusta demasiado son las redes sociales, nos cuestan, pero es algo a lo que te tienes que adaptar. Obviamente, ahora la música funciona de una manera y la gente tiene unos canales para recibirla, y son partes que necesitas mejorar y trabajar, pero para nosotros las canciones están por encima de todo. Vivimos en una industria que demanda mucha más música y en la que hay un montón de inputs, pero es importante que eso no pase por encima de las canciones ni de lo que queremos decir.

P: Lemot es un proyecto que nace en A Coruña, y aunque nuestra ciudad es riquísima en cultura, es innegable que para luchar por el sueño de la música parece inevitable el tener que emigrar a los puntos clave del país. ¿Cómo se vive esa audacia de buscarse la vida con el propósito de conseguir el sueño de profesionalizar esto? ¿Hasta dónde llega la visión romántica de carretera y escenarios de la música?

R: (Pablo) – Mi opinión es que la carretera es básica. Hay una frase muy buena que dice “para hacerse experto en algo se necesitan 10.000 horas”, y la ventaja que tenemos Alex y yo, aunque a priori lo veíamos como un hándicap, es vivir de Galicia, que está lejos de todo y de los puntos centrales de la industria musical. Entonces, nosotros hemos cargado una furgo y nos hemos recorrido toda España, y eso nos ha dado muchas tablas que ahora agradecemos. El hecho de ir nosotros solos, sin técnicos ni nada, y vernos en fregaos importantes, nos ha permitido aprender a solucionar problemas que, ahora que pisamos escenarios más exigentes, los abordamos más curtidos, y eso es muy bueno en cualquier tipo de banda. En cuanto a la parte de vivir fuera, eso está ahí. Es una realidad que en Madrid hay mucha más escena y más industria musical, por lo que tener un pie en Madrid, si te quieres dedicar a esto, es más que interesante.

P: Estamos viviendo la decadencia de la cultura del concierto, parece que los conciertos de salas o de formato pequeño no están tan arraigados en el ocio general, en contraste con la dominancia de los festivales. Desde vuestra experiencia de haber tocado durante mucho tiempo en esta escena underground, ¿qué opinión os debe este tema? ¿Cuál es el futuro de las salas de conciertos?

R: (Alex) – Nosotros le tenemos mucho cariño a las salas porque es el formato en el que te curtes, en el que conectas con tu gente cara a cara, en el que empiezas a sumar a gente que le gusta tu movida, y es algo fundamental que nunca se va a perder, a pesar de que es difícil vender entradas. Cuando te vas fuera de tu ciudad y empiezas a recorrer España, es muy difícil, pero hay que salir y pelear esas salas. Entonces, no son muchos los que consiguen meter grandes aforos, pero es algo que nunca se va a perder, porque en el formato salas es donde nace todo. Lo que pasa es que quizá, de cara al futuro, habrá salas pequeñas que funcionen bien, porque ahí es donde tocarán los grupos que estén empezando, y luego ya estarán las salas más grandes, porque el punto medio es muy difícil. En la escena están quienes consiguen llenar mucho y quienes están empezando y les resulta más complicado traer gente, ese creo que es el futuro. No obstante, ojalá siga habiendo salas porque nos encantan.

P: Para terminar, habladnos sobre el nuevo disco que sacaréis próximamente.

R: (Pablo) – El nuevo proyecto se va a llamar “El Faro”. El nombre lo hemos sacado también de A Coruña, tenemos el que creo que es el faro romano más antiguo en funcionamiento, que es la Torre de Hércules. Por esta razón, el disco va a tener mucha connotación marítima, los dos estamos muy ligados al mar y los faros son puntos de guía de navegación. Nos gusta mucho eso porque creemos que, en este disco, hemos encontrado definitivamente el sonido al que queremos ir, que es un sonido muy similar al de Golondrinas, puramente orgánico y analógico. Además, como es el primer disco que posiblemente editemos, nos interesa que tenga esa connotación de guía, de hacia dónde queremos ir. Por supuesto, serán diez historias en diez canciones, historias que nos han pasado a nosotros, a amigos o gente que conozcamos. Golondrinas abre el disco al sonido que vamos a hacer, cuenta la historia de dos personas que se encuentran en puntos vitales completamente divergentes, entre una persona que quiere volar y otra que busca un estilo de vida más estable. Sobre las canciones que seguirán, que te cuente un poco Alex también.

(Alex) – Hay un montón de historias. También habrá una canción que cuenta la historia de un amigo que vive por y para el trabajo, en una situación de persona super anclada al trabajo y al que le pides que salga de ahí y que viva. El disco es un compendio de historias que nos han pasado, hemos hecho mucho el ejercicio de saber lo que queremos contar y qué queremos transmitir a la gente. Son diez historias que saldrán muy pronto, hay muchas que la gente ya ha escuchado y otras que son inéditas, y lo presentaremos en directo el 22 de mayo en A Coruña, en la Sala Garufa, que es como más nos gusta.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Historia anterior

Tanxugueiras regresará a los escenarios en el Coliseum

Siguiente historia

Vestirse para un clima que no pide permiso

Últimos desde Historias

0 $0.00