Hablamos con Javier Andreu, líder del emblemático grupo de rock nacional La Frontera, un melómano por curiosidad hecho músico por la necesidad de contar su propia historia

Las buenas historias trascienden y superan las fronteras del olvido colectivo, arremeten contra las inmediaciones del tiempo y perduran como sostenes del imaginario popular sin verse perjudicadas por el fragor de un mundo cada vez más propenso a la inmediatez. Desde Cool Coruña, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Javier Andreu, líder de la icónica banda española La Frontera, que defiende la oportunidad que ofrece el rock como perspectiva vital para abrazar la libertad individual.
P: ¿Quién es Javier Andreu? ¿Cómo te definirías como músico?
R: Javier Andreu es una persona que se interesó por la música desde muy pequeño. Supongo que soy un melómano por naturaleza y músico por necesidad. Me expreso mejor cantando y componiendo que hablando, de ahí que me dedique a esto.
P: “La Rosa De Los Vientos” es un disco emblemático del rock español, con ese sonido tan característico y poderoso, próximo a las influencias del country rock, que ha caracterizado el sonido de La Frontera durante todos estos años, y una canción en particular sobrevive a las inmediaciones del tiempo, “El Límite”. ¿Cómo explicas el fenómeno de que una canción supere las circunstancias de un grupo y trascienda al imaginario popular de la sociedad? ¿Cómo es tu relación actual con la canción?
R: Creo que lo importante es tener una buena historia que contar. El Límite ha trascendido porque cuenta algo interesante como es la amistad. Es una canción de despedida, se la hice a mi mejor amigo cuando murió. Supongo que estará orgulloso de ella tanto como yo. Me encanta cantarla en directo porque se la canto a él y cada vez tengo emociones diferentes.
P: El último disco de estudio que publicaste, “El Hombre Que Salía Demasiado”, refrenda la idea del rock and roll como un género musical idiosincrático, como un modo de concebir la vida y que acompaña durante todo el sendero vital. ¿Qué significación personal tiene para ti el rock? ¿A lo largo de los más de 40 años que llevas de trayectoria, cómo ha evolucionado tu concepción de este?
R: El rock es la gasolina para vivir. Aparte de saltarte las normas establecidas creas tu propia libertad, te abre la mente. Tiene fuerza y creatividad. Lo veo como un viejo amigo que me ofreció la posibilidad de dejar la carrera de Publicidad, que no me gustaba nada, y saltar a la carretera. Queme los libros. Este último disco es el resumen de todo lo aprendido durante más de 40 años
P: Vivimos inmersos en un mundo automatizado por el gobierno de la inmediatez de las redes sociales, y también en un mundo replicante que cada vez tiene más dificultades para encontrar su propia identidad, y esto afecta directamente al rumbo de la escena musical. ¿Consideras que la autenticidad de las propuestas musicales actuales es un valor cada vez más inusual? ¿Qué claves darías en ese ejercicio de introspección necesario para conectar con la voz musical interior?
R: Yo creo que falta creatividad. Con todos los medios de que se dispone actualmente, incluida la IA, se suele jugar con estereotipos en vez de crear algo nuevo. Hay un mundo de posibilidades por delante, pero para disponer de ellas hay que ser artista. Es importante que el producto tenga alma, cosa que la IA carece. La inmediatez ha hecho mucho daño a la manera de valorar y escuchar las canciones.
P: Para terminar, puedes hablar para los lectores de cool coruña sobre los proyectos futuros que tengas en mente.
R: Ahora mismo estoy preparando un disco de grandes éxitos de La Frontera para “versionearme” a mí mismo. Muy sencillo, muy a lo Jhonny Cash. Posiblemente sea un homenaje a él, pero con mis canciones, tenemos un registro parecido. También incluirá canciones nuevas. Aparte, seguir pasándomelo bien con La Frontera.