El proyecto nace de la necesidad de establecer conexiones reales entre las personas en una sociedad consumida por la virtualidad de las redes sociales

Por la simple inercia de la cronología humana o por decisiones premeditadas de un selecto grupo de individuos al mando del rumbo popular, con el auge de la tecnología hemos construido una realidad alternativa que colinda con nuestras cualidades básicas como especie. El transcurso del tiempo dificulta el ejercicio de discernir lo que es verdadero y lo que ocurre en las profundidades de Internet, y este fenómeno tiene por consecuencia directa la virtualización de aquello que nos hace humanos: el amor.
En los últimos años, la popularidad de las aplicaciones de citas se ha incrementado considerablemente (Tinder cuenta con más de 630 millones de descargas), al situarse como alternativas supuestamente efectivas para encontrar compatibilidad con alguien, sin la exposición inherente a un primer contacto en persona. No obstante, en muchas ocasiones la conexión que pueda germinar entre dos personas en un chat no siempre se traduce en una química real en una primera cita. Para contrarrestar esta deformación de los principios estructurales del amor, Sillas de Cupido se postula como una solución a la dinámica habitual de una aplicación de citas, situándose como uno de los proyectos más interesantes de A Coruña.
La idea principal de Sillas de Cupido radica en establecer conexiones reales entre las personas en una sociedad consumida por la virtualidad de las redes sociales, pero que está retomando el interés por el cara a cara y la interacción presencial. Como primer punto fundamental, hay que mencionar la prohibición del uso del móvil a lo largo de las actividades fijadas. En cuanto a la logística de las citas organizadas, a través del funcionamiento básico del speed dating, habrá un total de 20 participantes (10 hombres y 10 mujeres) que se reunirán en una ubicación predeterminada. Las mujeres se mantendrán sentadas en sus respectivas sillas, mientras que los hombres rotarán y tendrán un período de 7 minutos para hablar con cada una de las asistentes. Aunque los primeros eventos se centrarán en el sector heterosexual, Sillas de Cupido también es un proyecto inclusivo en materia del colectivo LGTBIQ+. No obstante, dentro de la mecánica particular de Sillas de Cupido, estos encuentros constituyen la tercera actividad del programa diseñado, pues se considera que un contacto inicial tan incisivo puede resultar invasivo.
Las virtudes diferenciales de Sillas de Cupido residen en su programa de cuatro actividades sorpresas que facilitan el primer contacto y la aparición de la «chispa» entre los participantes, en su duración y su garantía. Si la mayoría de empresas de speed dating proponen eventos de una hora y media, Sillas de Cupido ofrece una experiencia de tres horas completas, con dos consumiciones y un picoteo incluidas en la entrada. Además, en el hipotético caso de que un comensal no haya logrado congeniar con nadie, tiene garantizado otro día más para poder intentar buscar su media naranja, en una fecha sujeta a disponibilidad y con entrada gratuita.

