Hablamos con Nico Clouston, comunicador comprometido con la causa local que se ha erigido como una de las principales figuras emergentes del mundo de las redes sociales en A Coruña

Las redes sociales llegaron para consolidarse como una realidad alternativa a la tangible, como un universo independiente que colinda con las inquietudes, defectos, preocupaciones y limitaciones que fundan la identidad humana. En el transcurso de su auge como foco comunicativo principal, infinidad de oportunidades profesionales se suman a la corriente de un ecosistema que implica a creadores y demandantes. Desde Cool Coruña, hemos tenido la oportunidad de entrevistar a Nico Clouston, uno de los exponentes claves de la escena local y partícipe activo del ascenso de las redes sociales como las gobernantes de la información del mundo contemporáneo.
P: ¿Quién es Nico Clouston?
R: Dios, buena pregunta (risas). ¿Quién soy? Pues soy un chico joven coruñés, muy inquieto, con un montón de ganas de hacer cosas, lo que es el quid de mi personalidad, y con ganas de conocer el mundo, una oportunidad con la que, gracias a las redes sociales, se han abierto muchas puertas para hacerlo. Además, soy un chico a quién le enorgullece ser coruñés. También soy medio escocés, porque mi padre es de Escocia, pero ya lleva viviendo aquí mucho tiempo y yo he vivido en A Coruña toda mi vida.
P: ¿Cómo empezó tu camino en las redes sociales?
R: Hace años, en primero de carrera, empecé en Tiktok como todo el mundo, quizá un poco hater, como algo en lo que te cuesta entrar y lo ves como una pérdida de tiempo, pero luego el algoritmo te engancha, empiezas a consumir, ves que se pueden hacer cosas guays, y entonces empecé a hablar de mi primera carrera, que fue Ingeniería de Datos. No solo hablaba de la carrera, también contaba curiosidades en España y Coruña, y ahí fue cuando tuve mi primer tirón en redes sociales y mis primeros ingresos. Cuando te das cuenta que hay monetización y que se puede hacer de ello un hobby remunerado, te empiezas a interesar mucho más. En todo caso, lo tuve aparcado durante un tiempo por el fútbol y los estudios, pero luego lo retomas con tus amigos tomando algo, grabando vídeos de manera natural para dar a conocer el sitio, o incluso la experiencia simplemente. Entonces, respondiendo a la pregunta, todo esto empezó de una manera muy orgánica, con mis amigos, y así sigue. Me gusta tenerlos presentes y que puedan vivir alguna experiencia guay en este camino.
P: Formaste parte de la plantilla de aquel Dépor juvenil que logró tener entregada a toda una ciudad cuando competisteis en la Youth League, por lo que el fútbol siempre ha sido una parte importante de tu vida. ¿Las redes sociales sirven de sustitutivo, para ocupar ese vacío que se origina al dejar tu pasión, por así decirlo?
R: Sí, sin duda. El fútbol era mi pasión hasta que me di cuenta de que no lo era (risas). Siempre lo comento, el mundo del fútbol es un mundo muy concreto y con trazos tóxicos, sobre todo cuando se ven envueltos representantes, intereses y demás. En el momento en que empecé a meterme en ese aspecto del fútbol, me di cuenta de que ese lado era un poco feo. Te lo pasas bien, entrenas, disfrutas y compites, una competitividad que se mantiene y también se aplica en redes sociales, pero todo ese tiempo que dedicaba al fútbol ahora lo reinvierto en las propias redes, trabajo y estudios, pero de esto hablaré después, porque el periodismo y la comunicación siento que son sectores más afines a lo que soy que lo que estoy estudiando actualmente, pero eso ya es otro tema (risas).
P: Las redes sociales tienen la parte positiva de las oportunidades que te brinda a medida que creces, pero todo tiene una cara B. ¿Hasta qué punto el uso continuado del móvil afecta?
R: Lo notas a medida que crecen las interacciones. Lo he hablado con otra gente que también ha tenido un pequeño crecimiento en redes, y solemos coincidir en que lo que genera la adicción es estar constantemente pendiente de los seguidores nuevos, del número de likes o de si te llegan cada vez más correos para posibles colaboraciones. Es algo que notas, pero es inevitable. Todo en exceso es malo, estar pendiente es malo, pero curiosamente estas últimas semanas en las que estuve ingresado me vinieron bien para desconectar, restablecer, y darme cuenta de que no ha pasado nada, a pesar de estar sin subir contenido durante dos semanas.
P: ¿Es difícil mantener los pies en el suelo, a medida que los números crecen y las oportunidades se presentan con más frecuencia?
R: Bueno, el hecho de mantener los pies en el suelo no, pero sí que dificulta el determinar hasta qué punto me compensa o quiero hacer una colaboración. Veo genial el dar publicidad y visibilidad a gente, sobre todo a negocios con los que yo me siento afín. Sé ver hasta qué punto la gente de mi comunidad, por llamarlo de alguna manera, pueden ver que estoy haciendo algo que no va conmigo, y por suerte eso no ha pasado aún, y es lo que me gusta de mi forma de trabajar. Mantener los pies en el suelo es algo básico, me gusta que las cosas salgan de forma natural. Es cierto que te escriben muchos negocios que sientes que debes ayudar, porque te pones en su piel y obviamente puedes adaptarte para ayudar, pero también hay que saber lo que le apetece a uno, hacer algo con lo que te sientas afín para poder trabajar con algo que vaya con tu personalidad.
P: Para terminar, coméntanos un poco sobre tus proyectos futuros
R: ¿Míos? Dios mío (risas). Pienso que, por mi forma de ser, acabaré emprendiendo. Me veo como emprendedor, como una persona activa y comunicadora, y gracias a las redes estoy haciendo muchos contactos interesantes, así que me veo emprendiendo. En todo caso, no es algo que piense mucho, y menos después de salir de una enfermedad importante (risas). De momento estoy muy contento, todo está saliendo de forma natural y están apareciendo oportunidades muy chulas, pero no he pensado más allá la verdad. Sí que pienso en que me gusta el mundo del periodismo, me están saliendo oportunidades laborales en prensa, así que es posible que mi futuro a medio/corto plazo está en comunicar, pero a largo plazo no tengo ni idea, aunque sé que será emprender y tener mi negocio.

